Respuesta corta: un bono de sesiones de fisioterapia funciona bien cuando tiene cuatro cosas claras: número de sesiones, precio por sesión inferior a la sesión suelta, fecha de caducidad y qué pasa si el paciente cancela tarde. El control debe ser automático: cada asistencia descuenta una sesión y el paciente ve cuántas le quedan.
Por qué vender bonos
- El paciente se compromete con el tratamiento. Quien ha pagado 10 sesiones viene a las 10.
- Cobras por adelantado. Mejor flujo de caja y menos cobros sesión a sesión.
- Menos gestión. Un cobro en lugar de diez.
Cómo diseñar el bono
Número de sesiones
Los formatos más habituales son de 5 y de 10 sesiones. El de 5 encaja con tratamientos cortos; el de 10, con procesos largos o con pacientes de mantenimiento.
Precio
El bono debe salir más barato por sesión que la sesión suelta, pero no tanto como para que la sesión suelta deje de tener sentido. Un descuento de entre el 10 % y el 15 % por sesión es un punto de partida razonable; ajústalo a tu clínica.
Caducidad
Sin caducidad, acabas con bonos de hace dos años a medio gastar. Una caducidad proporcional al número de sesiones (por ejemplo, 10 sesiones en 4 meses) protege tu agenda y anima a no dejar el tratamiento a medias.
Cancelaciones
Decide por escrito qué pasa si el paciente cancela con menos de 24 horas o no se presenta: ¿se descuenta la sesión o no? Lo que importa es que la regla se conozca antes de comprar el bono. En nuestro estudio de 120.000 reservas, las clínicas de fisioterapia, osteopatía y estética tienen una mediana del 1,9 % de ausencias, así que una regla clara rara vez llega a aplicarse, pero evita discusiones cuando hace falta.
Bonos mixtos: fisio y Pilates
Si tu clínica también da Pilates terapéutico o entrenamiento, puedes vender:
- Un bono por servicio: 10 sesiones de fisio por un lado, 8 clases de Pilates por otro.
- Un bono válido para varios servicios: sesiones que el paciente usa en fisio o en Pilates según lo que necesite.
- Un bono con cupo por servicio: por ejemplo, 4 sesiones de fisio y 8 de Pilates en el mismo pago.
Lo explicamos con más detalle en fisioterapia y Pilates en el mismo centro.
Cómo controlarlos sin apuntes a mano
El error típico es llevar los bonos en una libreta o en un Excel aparte de la agenda. Al final nadie sabe cuántas sesiones le quedan a quién. Lo que funciona:
- El bono está en la ficha del paciente, no en otra herramienta.
- Cada asistencia descuenta una sesión automáticamente.
- El paciente ve cuántas le quedan desde el móvil y recibe un aviso con las sesiones restantes.
- El cobro registrado genera su factura sin pasos extra, compatible con VERIFACTU. Cómo cobrar bonos y cuotas sin perseguir a nadie lo contamos en automatizar cobros.
Así funcionan los bonos en Sammy para clínicas de fisioterapia. Para que los pacientes no se dejen sesiones por el camino, combínalo con lo que contamos en cómo reducir las ausencias en tu clínica.